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Lección 1 · Capítulo I · Secciones II y III

El canon de la Escritura

La Biblia consta de los 66 libros del Antiguo y Nuevo Testamento, todos inspirados por Dios; ningún otro libro tiene su autoridad.

Lección en revisión teológica. El contenido puede ajustarse antes de su versión definitiva.

El texto de la Confesión

II. Bajo el título de «Santas Escrituras», o la Palabra de Dios escrita, se contienen todos los libros del Antiguo y Nuevo Testamento, los cuales son como sigue:

Antiguo Testamento: Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio, Josué, Jueces, Rut, I Samuel, II Samuel, I Reyes, II Reyes, I Crónicas, II Crónicas, Esdras, Nehemías, Ester, Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de los Cantares, Isaías, Jeremías, Lamentaciones, Ezequiel, Daniel, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, Malaquías.

Nuevo Testamento: Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Hechos, Romanos, I Corintios, II Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, I Tesalonicenses, II Tesalonicenses, I Timoteo, II Timoteo, Tito, Filemón, Hebreos, Santiago, I Pedro, II Pedro, I Juan, II Juan, III Juan, Judas, Apocalipsis.

Todos estos fueron dados por inspiración de Dios para que sean la regla de fe y de conducta. (Efe. 2:20; Apoc. 22:18, 19; II Tim. 3:16)

III. Los libros comúnmente titulados apócrifos, por no ser de inspiración divina, no deben formar parte del canon de las Santas Escrituras; y por lo tanto no son de autoridad para la Iglesia de Dios, ni deben aceptarse ni usarse sino de la misma manera que otros escritos humanos. (Luc. 24:27, 44; II Ped. 1:21)

Las pruebas bíblicas abren la Reina-Valera 1960. Lea siempre los pasajes: la Confesión es norma subordinada y sólo obliga en cuanto enseña lo que la Escritura contiene.

Nivel I · Lectura esencial

Para alumnos de la Escuela de Formación Cristiana y miembros de células · 15 minutos

El texto en palabras de hoy

Paráfrasis editorial; no sustituye al texto de la Confesión.

Cuando hablamos de «la Biblia» o de «la Palabra de Dios escrita», nos referimos a 66 libros: 39 del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo. Dios inspiró cada uno de ellos para que fueran la regla de lo que creemos y de cómo vivimos. Hay otros libros antiguos, llamados apócrifos, que algunas Biblias incluyen. No fueron inspirados por Dios, por eso no forman parte de la Escritura ni tienen autoridad en la Iglesia. Pueden leerse como cualquier otro libro humano, pero no como Palabra de Dios.

Tres pasajes para leer en el grupo

  1. 2 Timoteo 3:16: toda la Escritura es inspirada por Dios.
  2. Lucas 24:44: Jesús reconoce la Ley, los Profetas y los Salmos como la Escritura que habla de Él.
  3. 2 Pedro 1:21: los profetas hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Dos verdades para recordar

  • La Biblia está completa. Sus 66 libros contienen toda la Palabra escrita de Dios; no hay que añadirle ni quitarle.
  • Toda la Biblia es Palabra de Dios. No sólo algunas partes: cada libro canónico tiene la misma autoridad divina.

Para reflexionar en el grupo

  • ¿Qué diferencia hay entre un libro cristiano muy bueno y la Biblia? ¿Por qué importa esa diferencia?
  • Si toda la Escritura es inspirada, ¿qué libros de la Biblia ha leído poco? ¿Qué podría hacer para conocerlos?

Nivel II · Estudio

Para líderes de célula, maestros de escuela dominical y oficiales · 45 minutos

Por qué están estas secciones aquí: la sección I afirmó que la revelación de Dios quedó por escrito. Las secciones II y III responden la pregunta siguiente: ¿qué escritos son esa revelación? La sección II afirma cuáles libros la contienen; la III niega que otros la contengan. Juntas definen el canon, es decir, la lista de los libros que son regla de fe.

Las tres proposiciones según A. A. Hodge

  1. En las dos grandes divisiones del Antiguo y Nuevo Testamento, cuyos libros se nombran en particular, está completo el canon de la Escritura.
  2. Los libros comúnmente llamados apócrifos no son parte del canon, y no deben estimarse de mayor autoridad que cualquier otro escrito humano.
  3. Todos los libros canónicos son inspirados divinamente y han sido dados como regla autorizada de fe y práctica.

Cómo se reconoce un libro canónico

Hodge explica que el canon se establece mostrando que cada libro fue escrito por el profeta o apóstol inspirado cuyo nombre lleva, o bajo la dirección y autoridad de un apóstol, como en el caso de Marcos y Lucas (p. 28). Las pruebas son de dos clases:

EvidenciaEn qué consiste
InternaEl lenguaje, el estilo y el contenido del libro; la armonía de su doctrina con el resto de la Escritura y su poder sobre la conciencia
ExternaEl testimonio de los escritores de la época, la recepción universal de los lectores de entonces y las confirmaciones de fuentes históricas independientes

Para el Antiguo Testamento, el argumento decisivo es que Cristo y sus apóstoles ratificaron el canon judío de su tiempo: lo citaron como Palabra de Dios (Mar. 14:49; Luc. 24:44; Juan 5:39), y nunca acusaron a los judíos de haberlo corrompido (Mat. 22:29).

Los libros apócrifos

Hodge señala que en esta sección el término se aplica principalmente a los libros que la Iglesia de Roma incluye en su Antiguo Testamento (p. 30):

Libros completosAñadidos a Daniel
Tobías, Judit, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc, I y II MacabeosLa historia de Susana; el Cántico de los tres jóvenes (dentro del capítulo 3); la historia de Bel y el dragón

Hodge prueba que no son canónicos con cuatro razones: nunca fueron parte de las Escrituras hebreas; ni Cristo ni los apóstoles los citaron; los primeros padres no los incluyeron en sus listas de libros canónicos; y ninguno de ellos afirma ser inspirado.

Qué es la inspiración

Hodge define la inspiración como la influencia sobrenatural del Espíritu de Dios sobre los escritores sagrados. Los escritores usaron libremente sus facultades, su estilo y su lenguaje; aun así, cada libro es, en cada parte y en su totalidad, en sus palabras y en sus pensamientos, la Palabra de Dios (p. 30). Por eso la autoridad de la Escritura abarca tanto lo revelado como las palabras con que se reveló.

Relación con los Catecismos

  • Catecismo Mayor, pregunta 3. Las Santas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento son la Palabra de Dios, la única regla de fe y obediencia.
  • Catecismo Menor, pregunta 2. La Palabra de Dios, contenida en el Antiguo y Nuevo Testamento, es la única regla para dirigirnos a glorificar a Dios y gozar de Él.

Preguntas de estudio

  1. ¿Qué significa la palabra «canon» y qué pregunta responde esta parte de la Confesión?
  2. ¿Por qué el testimonio de Cristo es decisivo para saber qué libros forman el Antiguo Testamento? Lea Luc. 24:27, 44.
  3. ¿Qué cuatro razones da Hodge para excluir los apócrifos del canon?
  4. Según la sección III, ¿cómo deben usarse los libros apócrifos?
  5. ¿Qué quiere decir que la inspiración se extiende a las palabras y no sólo a las ideas? ¿Por qué es importante?

Para el líder de célula

  • Contexto mexicano: muchas personas del grupo, o sus familiares, tienen Biblias católicas con 73 libros. Conviene explicar la diferencia con respeto y con datos, sin polémica: los siete libros adicionales no estaban en la Biblia hebrea que usaron Jesús y los apóstoles.
  • Error frecuente: pensar que la Iglesia «decidió» qué libros son Palabra de Dios. La Iglesia reconoció los libros que Dios inspiró; no les dio su autoridad. Este punto se desarrolla en la sección IV.

Nivel III · Profundización

Para seminaristas, candidatos al ministerio y estudio personal avanzado · 90 minutos o más

Hodge funda el canon en criterios históricos verificables, del mismo tipo que se aplican a cualquier obra antigua, como las Odas de Horacio o la obra de Heródoto. La autoridad del canon procede de Dios; su reconocimiento se apoya en evidencia.

La evidencia del canon según Hodge

Antiguo TestamentoNuevo Testamento
Argumento centralCristo y los apóstoles ratificaron el canon judío, y ése es el mismo que tenemos hoyLos escritores cristianos primitivos citan como apostólicos los libros que recibimos, y a los demás escritos sólo como ilustración
TestigosLas citas del Nuevo Testamento; la Septuaginta; Josefo; los escritores cristianos primitivosLos catálogos de los padres; las primeras traducciones, como la Peshitta siríaca y la Vulgata de Jerónimo
Prueba de controlJudíos y cristianos, siendo rivales, conservaron por separado el mismo canonLa evidencia interna: armonía doctrinal en medio de gran variedad de formas y circunstancias
PasajesMar. 14:49; Luc. 24:44; Juan 5:39; II Tim. 3:15, 16; Hech. 1:16II Ped. 3:16; I Tes. 5:27

Las pruebas de la inspiración

Hodge ordena las pruebas de la inspiración en seis grupos (p. 31):

PruebaPasajes
(a) Los escritores del Antiguo Testamento afirman hablar en nombre de DiosDeut. 18:21-22; II Sam. 23:2; Jer. 9:12
(b) El Nuevo Testamento cita al Antiguo como palabra del Espíritu SantoHeb. 3:7; 9:8; Hech. 4:25
(c) El Nuevo Testamento afirma la inspiración del AntiguoLuc. 1:70; II Tim. 3:16; I Ped. 1:10-12; II Ped. 1:21
(d) Cristo y los apóstoles citan el Antiguo Testamento como infalibleMat. 5:18; Juan 7:23; Luc. 24:44
(e) A los apóstoles se les prometió la inspiraciónMat. 10:19; Juan 14:26; 16:13
(f) Los apóstoles afirmaron tenerla y pusieron sus escritos al nivel del Antiguo TestamentoI Cor. 2:13; Gál. 1:8-9; II Ped. 3:16

Hodge añade un argumento lógico: Dios confirmó la enseñanza de los escritores con señales y milagros, y lo que Dios sella manda creerlo; pero no podría mandar creer sin condiciones algo que no fuera transmitido sin error.

Otros símbolos reformados sobre los apócrifos

La Confesión no está sola. Otros símbolos que recibe la INPM afirman lo mismo con matices propios:

  • Confesión Belga (1561), artículos 4 y 6. Enumera los libros canónicos y distingue los apócrifos: la Iglesia puede leerlos y aprender de ellos en lo que concuerdan con los canónicos, pero no tienen fuerza para confirmar ningún artículo de fe.
  • Treinta y nueve Artículos (1563), artículo VI. Siguiendo a Jerónimo, la Iglesia de Inglaterra los lee como ejemplo de vida e instrucción moral, pero no los aplica para establecer doctrina.

Westminster es más restrictiva en su lenguaje: los apócrifos se usan «de la misma manera que otros escritos humanos». La diferencia es de énfasis, no de doctrina: todos niegan que tengan autoridad canónica.

Precisiones históricas del editor

Nota del editor: el argumento de Hodge es sólido en lo esencial, pero conviene matizar tres datos a la luz de la investigación posterior.

  • La Septuaginta. Hodge afirma que contiene todos nuestros libros, y es cierto. Sin embargo, los grandes manuscritos de la Septuaginta que se conservan, de los siglos IV y V, también incluyen libros apócrifos. El argumento más firme es el canon hebreo y el uso del Nuevo Testamento.
  • Jerónimo. Su testimonio favorece aún más la postura protestante de lo que Hodge indica: en sus prólogos a la Vulgata distinguió los libros del canon hebreo de los que la Iglesia leía sin considerarlos canónicos.
  • Trento. El concilio declaró canónicos estos libros en su sesión IV (8 de abril de 1546). Además de los que menciona Hodge, el canon católico incluye adiciones al libro de Ester.

Términos técnicos

TérminoSignificado
CanonDel griego kanōn, «vara de medir», «regla»: la lista de los libros que son regla de fe
ApócrifoLiteralmente, «oculto»; libros antiguos que algunos han pretendido incluir en el canon sin fundamento
DeuterocanónicoNombre que la Iglesia católica da a los libros que la tradición reformada llama apócrifos
Inspiración plenaria y verbalLa inspiración se extiende a toda la Escritura (plenaria) y a sus palabras, no sólo a sus ideas (verbal)

Preguntas de profundización

  1. Hodge funda el canon en evidencia histórica. ¿Cómo se relaciona esto con la sección V, que pone la certeza última en el testimonio interno del Espíritu?
  2. Compare la sección III con el artículo 6 de la Confesión Belga. ¿Qué uso permite cada una de los libros apócrifos?
  3. ¿Por qué el argumento de los milagros como «sello» exige una inspiración que se extienda a las palabras?
  4. ¿Cómo explicaría a un católico romano, con respeto y con datos, por qué su Biblia tiene siete libros más?

Aparato editorial

Criterios

  • Texto confesional: versión de la edición mexicana de 1897 del Comentario de Hodge (trad. Plutarco Arellano), con ortografía modernizada. En la copia digital de 1897, el OCR de la página 27 omite la lista de libros y el texto de la sección III; para esa parte el testigo es la reimpresión de CLIE (1987).
  • Nombres de los libros: según la Reina-Valera 1960. La traducción de 1897 usa «Aggeo», «Actos» y «Revelación», hoy Hageo, Hechos y Apocalipsis.
  • Biblia: los enlaces abren la Reina-Valera 1960 en Bible Gateway.
  • Voces: el texto confesional, las proposiciones de Hodge, las paráfrasis y las notas del editor se identifican siempre por separado.
  • Elaboración: ficha preparada con asistencia de inteligencia artificial y sujeta a cotejo con las fuentes y a revisión teológica.

Fuentes citadas

  • Hodge, A. A. Comentario de la Confesión de Fe de Westminster de la Iglesia Presbiteriana. Traducido por el Rev. Plutarco Arellano. México: Imprenta Universal de David C. Smith, 1897. Cap. I, secciones II y III, pp. 27–31. Copia digital en Princeton Theological Seminary. Texto base, de dominio público.
  • Cotejado con la reimpresión de Libros CLIE (Terrassa, 1987).
  • Confesión de Fe de Westminster, I.2–3; Catecismo Mayor, pregunta 3; Catecismo Menor, pregunta 2; Confesión Belga, artículos 4 y 6; Treinta y nueve Artículos, artículo VI.

Para seguir estudiando

ObraNivelQué aporta a estas secciones
G. I. Williamson, La Confesión de Fe de Westminster para Clases de EstudioIIExposición didáctica del canon con preguntas para grupos
Chad Van Dixhoorn, La fe que confesamosII–IIIEl sentido de estas secciones a la luz de los debates de la Asamblea
Robert Shaw, An Exposition of the Confession of Faith (inglés)IIIExposición clásica escocesa, de dominio público
B. B. Warfield, The Westminster Assembly and Its Work (inglés)IIISu ensayo sobre la doctrina de la Escritura en Westminster

Fuente base: Hodge, Comentario (México, 1897), cap. I, secs. II–III, pp. 27–31 · Actualizado: 2026-10-28